Más alto, más rápido, más lejos. Quieres dominarlo. Para trabajar en tus trucos todos los días y llevar tus límites un poco más allá. Necesitas un cuadro que esté por encima de todo: ágil. Sabrás desde el primer salto de qué estamos hablando. Podrás utilizar todo lo que sabes en el aire. Sin gravedad. Tu cuerpo te lo agradecerá con un buen "chute" de adrenalina - y cuando aterrices todo tendrá sentido. Empezarás de nuevo, y nunca será sufieciente.