Chirridos y crujidos en los frenos de disco

Picture 1: Clean the discs thoroughly

Picture 1: Clean the discs thoroughly

Picture 2: Press the handlebar to push the dropouts onto the axle

Picture 2: Press the handlebar to push the dropouts onto the axle

Picture 3: Apply sandpaper on the discs

Picture 3: Apply sandpaper on the discs

Picture 4: Check if the scrwes are correctly tightened

Picture 4: Check if the scrwes are correctly tightened

No es raro que se produzcan chirridos y crujidos en los frenos de disco, especialmente en el caso de bicicletas nuevas.

A continuación se indican algunos consejos para poder reducir dichos ruidos:


1. Si has recorrido menos de 300 km en la bicicleta, los frenos aún no se han “asentado” por completo. En este caso es muy probable que los ruidos desaparezcan por sí mismos.

2. Una causa frecuente de chirrido en los frenos de disco es que los discos estén sucios. Para limpiarlos, desmonta las ruedas y limpia los discos a conciencia con agua o un producto de limpieza especial adquirido en una tienda para bicicletas. . imagen 1 Los discos grasientos requieren una limpieza cuidadosa, sin embargo, las zapatas de freno grasientas no se pueden limpiar y deben sustituirse. En tal caso ponte en contacto con nuestro Centro de atención en el tel: +34 902 995 045 Lunes a Viernes 9.00am – 5.00pm.

3. Se producen ruidos y chirridos si los discos de freno no están correctamente centrados entre las zapatas de freno. Otra causa habitual es que la rueda no esté correctamente centrada en el cuadro. Para solucionarlo, coloca la bicicleta sobre una superficie plana. Afloja el cierre rápido y levanta la bicicleta ligeramente del suelo sin las ruedas. A continuación, empuja el manillar hacia abajo hasta que las punteras se acoplen completamente en las ruedas delantera y trasera. imagen 2 A continuación, vuelve a apretar los cierres rápidos.

Consejo: las palancas del cierre rápido deben apuntar hacia la parte trasera cuando estén apretadas, de lo contrario es fácil que queden atrapadas ramitas entre la palanca del cierre rápido y el cuadro.

4. Lija las palancas de freno limpiadas con papel de lija áspero. imagen 3 Advertencia Ten especial cuidado al realizar cualquier tarea sobre los discos de freno ya que los bordes del disco están muy afilados.
5. Comprueba que todos los tornillos y tuercas que conectan el cuerpo del buje al disco de freno estén correctamente apretados. Asegúrate también de respetar el límite de par de 6 Nm. ¡No gires las tuercas si ya están apretadas! imagen 4

6. Frenos de disco en una bicicleta nueva

No es infrecuente que los frenos de disco en una bicicleta nueva produzcan ruidos de chirrido, especialmente al tomar una curva, al bajarse del sillín o cuando están sometidos a cargas extremas. También se producen chirridos fuertes en tales circunstancias. Esto no tiene por qué significar que el freno está mal ajustado. Un disco de freno nuevo también necesita “asentarse”.

Si el freno solo chirría ligeramente de forma ocasional, lo mejor suele ser sencillamente aceptar estos ruidos. Algunas veces el espacio entre las zapatas de freno y el disco es tan reducido que suele ser inevitable que las zapatas raspen ligeramente el disco. Especialmente cuando la bicicleta dispone de discos muy delgados, a veces ocurre que el disco suprime los chasquidos.

Las zapatas de freno y los discos nuevos siempre necesitan “asentarse” cuando son completamente nuevos. La frenada permite que las zapatas y el disco se vayan adaptando entre sí. Para ello a veces es necesario llegar a recorrer hasta 300 km, por tanto, durante los primeros 300 km se deben evitar las frenadas en seco. Además se recomienda evitar frenar de forma continuada en descensos prolongados y frenar suavemente siempre que sea posible.